Cuando la vida te deja sin manual.

He leído y escuchado muchas veces la frase “La vida no viene con un manual, viene con una mamá”, y si, es literal, como mamás les enseñamos o intentamos enseñarles todas las herramientas necesarias para lo que la vida les ponga en el camino, pero, ¿y si no tenemos manual?

Un día como hoy hace 34 años, un 7 de diciembre de 1986, en la noche, una mamá brincaba de emoción de haberle podido darle la leche a su bebé de 5 meses en mamila, ¿y que creen que fue lo primero que hizo? Me han contado que lo primero que hizo fue hablarle a su mamá para decirle que ya podía dejarle a sus dos hijos, que ya sabía la bebe tomarse su leche de la mamila, y así poder ir a su “baby moon” (no tengo idea cómo le llamaban antes, así que uso nuestro término actual). Su esposo y ella estaban felices, un viaje sin hijos los esperaba pronto, se durmieron con mucha emoción.

El sueño, llegó hasta ahí. En la mañana, mi mamá no despertó. El sueño de la familia completa, al dormir se detuvo, y la vida se paró.

Ese 8 de diciembre de 1986, cambió nuestras vidas y las de todos a nuestro al rededor, yo estaba a 3 días de cumplir 5 meses. Mi llanto de bebé recién nacido hambriento fue el que detonó los demás llantos del día. (Y de mi vida entera, porque yo podía empezar a llorar por que me raspe la rodilla, pero terminaba llorando porque no estaba mi mamá, y así toda la vida)

Hoy, 34 años después de su partida, 34 años reflexionando, enojándome, peleando con el hubiera y con el porque, aprendiendo a vivir con la ausencia de la persona más importante que cualquier ser humano puede tener…me doy cuenta que he sido egoísta, desde que tengo uso de razón solo pensaba en mi, en mi pérdida, en mi duelo, en que solo a mi me hacía falta su presencia…que ignoraba por completo que todos llevaban su propio duelo, todos la habían perdido, llámese esposa, hija, hermana, tía, amiga…

Y quizás estoy mal o quizás estoy como lo quieras ver, pero cuando me casé pensé ¿cómo me levantaría yo de algo así? ¿Cómo empiezas tu día? ¿Cómo superas perder al amor de tu vida?, desde que me convertí en mamá, no puedo evitar pensar ¿cómo te levantas de una pérdida así? ¿Con que ganas abres las persianas y prendes las luces para avanzar a un nuevo día? Con cuantas ganas gritarías ¡paren el tiempo, detengan el día yo aquí me quedo! No puedo imaginarme mi vida sin mis hijos…a la edad que sea, mi mamá tenía 27 años. Y también me tormenta en mi mente la idea de irme yo, y verlos desde arriba y no poder estar presente en el resto de sus días…lo pienso en días como hoy, en días que se revuelven las emociones, en días que la necesito…mi duelo ha llevado muchas etapas, he aprendido a ser feliz sin autoflagelarme con el porque y con el hubiera, he ido a terapia con mi psicóloga desde que tengo uso de razón, he fantaseado con cómo hubiera sido, solo por verla en fotos, en vídeos y en las tardes infinitas cuando mi abuela y yo nos quedábamos solitas y solo hablábamos de ella, ahora pienso, que combinación tan perfecta hacíamos, quien más podría querer escuchar las mismas historias una y otra vez que su hija, y quien más quisiera revivirlas (aunque ahora que recuerdo a veces escondía una que otra lágrima mientras seguía complaciéndome contándome “solo una más”).

La magia de creer, la magia de aceptar, la magia de aprender…soltar el peso que nos dejan en el alma para vivir intensamente un poco, pero al mismo tiempo llevándolos a todos lados siempre.

Este año, “esta etapa” me sentí egoísta porque nunca pensé en lo que todos los demás perdieron, solo pensaba en que yo había perdido más, veía a mi alrededor todas las familias completas, todas menos la mía.

Sé que hubiera sido una gran mamá y una gran abuela, y me pesa, me pesa que solo la tuve 5 meses, que no pude conocer a esta mujer tan noble de la que todos me hablan, pero dentro de mi, de mi Iru, dentro de mi Yayi, hay un pedacito de ella; ellos tienen una mamá presente (y si, habrá quien piense -en exageración-) y estaré presente en cada día de sus vidas (hasta que ellos me lo permitan verdaaaad), no vivirán lo que es llorarle a una -nana- porque se vaya, y no dejaré en mi, que jueguen con personas que les pagas para eso…que les den los brazos a alguien por que se los ganan con -su salario- antes que a sus papás o algún familiar…son cosas que no entiendo, como niña me acuerdo como lloraba cuando se iban las personas que llevaban tiempo trabajando en la casa; incluso el otro día que maneje standar, me acordé de Don Miguel, (trabajó con nosotros desde que tengo uso de razón hasta que murió) el me enseñó a manejar y cada cambio de velocidad, era un recuerdo nuevo de el, hasta lloré y recé por el.

Las personas que te enseñan algo que vas a usar o necesitar el resto de tu vida se quedan contigo para siempre, a menos que sean tus papás, y que no hayas creado memorias con ellos…para estos casos, tenemos la fantasía, la fe y la magia de creer lo que tú quieras creer; como mi paloma blanca volando a las 4 am cuando le rezaba a mi mamá por una señal, son contadas las veces, 3 para ser exacta, que he tenido mi milagro, mi fantasía, mi magia, como la quieras llamar, pero yo decido creer porque lo siento, si que es ella.

Así que, cuando la vida te deja sin manual, con tu instinto natural te las arreglas, y con dos tazas de valentía y una pizca de amor, construyes relaciones fuertes que te ayuden a equilibrarte.

One comment

  1. Hola Tippi, esto me llega en el mejor momento.
    Este año, hace 4 meses, perdí a mi mamá, se fue, después de una larga lucha contra el cáncer.
    Y a pesar de que tuve tiempo para “prepararme”, para concientizarme sobre su partida, no deja de doler, de sentirse frustración y tristeza porque ya no está. De pensar en los “hubiera”, y en por qué pasó, por qué ella. Y cómo le haré para vivir sin ella. Tengo 2 años de casada y con planes de formar una familia y buscar un bebé a corto plazo (por eso me encantan los blogs de maternidad, hasta que llegué aqui) pero me aterra la idea de saber que no estará ella para guiarme, que jamás conocerá a mis hijos, sueño que ella y yo teníamos.
    Leyéndote me da consuelo, de que como dices, la vida me dejó sin manual, pero aun tendré mi instinto natural y muchas personas buenas que me rodean, y que ella se quedará en mi memoria y en la de toda mi familia.
    Un abrazo y mucha fuerza <3

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