¿La familia en pandemia o la pandemia en familia?

El otro día estuve meditando…sobre el dicho “dime con quién andas y te diré quién eres” y después, lo pensé en el mundo actual, “dime que hiciste en pandemia y te diré quién eres”, si te cuidaste, si te valió, si priorizaste algunas cosas, que cosas priorizaste, que te afectó más, que te afectó menos…y así infinitamente, porque de que a todos nos afectó en algo, no me queda duda.

Nuestros niños los que más han sacrificado en estos años, porque les hemos quitado todo lo que conocían, o algunos ahora es -lo único que conocen-, me pega un poco por ahí, ver que mi Iru no terminó KINDER 3 de manera presencial, y ya va a entrar a segundo de PRIMARIA y todo esto de manera virtual, me pone sensible, al igual ver que Elias no terminó ni un año de maternal de manera presencial, que las 2 semanas que pudo ir a la escuela, regresaba más feliz, y teníamos más tiempo de calidad, porque no tenía yo que ver como lo entretenía entre juguetes y tele para poder hacer ejercicio (aunque sea media hora), hacer cosas de la casa, los desayunos, las comidas, y hacer un rato de escuela con el, checar la escuela de Iru, estudiar con Iru, en fin… sé que cada quién desde su casa y desde su mundo, tuvo cambios que le tambalearon el día a día más que otros.

Aunque no les voy a negar, que en un inicio estaba más -entusiasmada- por ponerles actividades, cuando esto se alargó indefinidamente y la vida tuvo que tomar su curso de manera -natural y normal- como con escuela en casa, y todo desde aquí…también hubo otro ajuste tembloroso, porque Elías estaba acostumbrado a tener a su hermana todo el tiempo, y yo a que se entretuviera con ella, y después ponerles actividades yo.

A pesar de que les confieso que he perdido más paciencia que nunca, que las canas llegaron con la pandemia, que hacer ejercicio con todo esto en casa + llevar la alimentación que llevaba cuando tenía tiempo para todo se me complica un poco, no he podido grabar mis videos constantemente como antes hacía dos veces por semana, y si, he tenido que “sacrificar” muchas muchas cosas, si pongo en una balanza todo lo que -nos quitó- y todo lo que nos dio, lo que nos dio sigue ganando.

Nos dio tiempo en familia invaluable, nos dio una perspectiva de la unión familiar, que los “sacrificios” no son siempre sacrificios cuando quieres estar con las personas que llenan tus días y  tu corazón, que lo que pasamos juntos juntos en nuestra burbuja quedará grabado en el corazón, así que al final quizás nos quitaron tiempo, pero no nos quitaron vida, para los que seguimos aquí, nos dieron un día a día que valorar y atesorar con las personas que más queremos y más nos quieren.

Para los que se fueron, que en paz descansen, nos hicieron recordar que tenemos que aprovechar cada día de vida, que si hay algo que le quieras decir a alguien que se lo digas, que si alguien te demuestra que te quiere, que lo valores, que no te quedes con ese abrazo guardado, porque un día con este bicho o sin el, todos nos vamos a ir, y quizás no tengamos la suerte de podernos despedir.

Yo he vuelto a escribirles a mis niños cartas, he retomado mi idea de que cada persona que ocupe un lugar en mi corazón tenga una caja destinada con cosas, cartas y palabras que quiero que tengan cuando yo me vaya…pero eso si, todas las noches le rezo al cielo entero, que me dé muchos días más de vida, que no me importa parecer pasita, al igual que a todos mis familiares que quiero, porque una parte de mi mundo se derrumbaría sin ellos.

Así que lo que la pandemia no separo, tiempo juntos nos regaló.

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